lunes, 8 de julio de 2013

In Memoriam. Dos recuerdos del Dr. Antonio Santamaría Fernández (Psicoanalista)

 
 


La foto que encabeza el presente escrito fue capturada el 15 de mayo de este 2013, durante los festejos del día del Maestro en la Universidad Intercontinental de la Ciudad de México, donde tuve el agrado de compartir la celebración con el Dr. Antonio Santamaría Fernández, quien fue mi maestro cuando cursé la Maestría en Psicoterapia Psicoanalítica, impartía una asignatura de teoría y técnica de interpretación de los sueños.  El sábado 6 de julio de 2013 recibí la noticia de su fallecimiento y experimenté esa vivencia ambivalente tan propia de los psicoanalistas ante la muerte de sus patriarcas, el dolor por el rompimiento de una rama que une fuertemente a la genealogía psicoanalítica, así como la sensación del inicio de una nueva era. En el psicoanálisis mexicano se está dando un tránsito generacional, con la muerte de los fundadores, las instituciones psicoanalíticas   han vivido un periodo de profunda desorientación, no es fácil sustituir a los padres. Sin embargo, como decía Lacan, no se trata de imitarlos sino de hacer como ellos, esto es, no se trata de clonarlos sino de recibir ese impulso que los llevó a la creación de sus instituciones y orientarla a nuevos retos, como la creatividad teórica y clínica.
El Dr. Santamaría tenía un ritual de “pase” con sus estudiantes, al concluir el semestre de su materia, convocaba a un encuentro en las Pirámides de Teotihuacán. Mi turno fue cuando cursé  la maestría, el plan era visitar y subir los diferentes puntos del complejo arqueológico y en cada uno leer un trabajo. Para este fin, preparé, junto con una compañera de estudios y amiga, un análisis  sobre la vida y obra de los hermanos Revueltas (Rosaura, Silvestre, Julio y Fermín), lo leímos en la Pirámide del Sol. Para dar mayor tonalidad al momento me llevé una grabadora para acompañar la lectura del ensayo con la música de “La Noche de los Mayas”, cargarla durante el recorrido fue como un acto de contrición, me sentí como peregrino en dirección a la Basílica de Guadalupe. Saludamos al Sol, a lo cual se sumaron todos los demás visitantes del lugar, seguramente con la idea de que portábamos un secreto de iluminación y bajamos para dirigirnos a departir en un buen restaurante de la zona.
El Dr. Santamaría pidió su Whisky Old Parr e inició el relato de dos buenos recuerdos, que son los que deseo compartir.
El primero, la ocasión donde conoció a la hija de Sigmund Freud,  Anna, en el evento donde se develó la placa anunciada por Freud, casi un siglo antes, a su amigo Wilhelm Fliess, cuando tuvo el paradigmático sueño de la “Inyección a Irma”, durante su  estadía en Bellevue: "Aquí, el 24-7-1895 se le reveló al doctor Sigmund Freud el enigma de los sueños". El Dr. Santamaría invitó a Ms. Freud a visitar México, ella agradeció,  para después señalar la tierra y aclarar que sólo haría un viaje más en su vida.
El otro recuerdo remite a un Congreso en Chicago, cuando Heinz Kohut era el Señor de la Internacional Psicoanalítica. Tras escuchar a los congresistas, Kohut seleccionó a unos pocos para compartir una copa de vino en su casa y platicar 45 minutos, antes de que llegará a sesión uno de sus pacientes. En ese petit comité se encontraba el Dr. Santamaría. Al ser uno de los introductores y promotores de la Psicología del Self en México, esto es, de la aportación al psicoanálisis de Heinz Kohut, se sintió profundamente agradecido y honrado por ese breve intercambio. 
Considero que una gran aportación del Dr. Antonio Santamaría Fernández al psicoanálisis fue su capacidad de crear interconexiones educativas, clínicas y sociales. Para consultar sus artículos pueden visitar la siguiente dirección:


     Como él mismo dijo en una conferencia sobre la muerte, al morir lo que permanece de la persona es su Self, así sea, que su Self  nos acompañe.

3 comentarios:

  1. Acabo de enterarme del fallecimiento del Dr. Antonio Santamaria, casualmente buscaba su nombre en internet, recordando sus enseñanzas y una maravillosa ocasión que tuve la oportunidad de desayunar con el. Realmente me consterna la perdida de uno de los mas grandes maestros que he conocido.

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  2. no solo fue un gran doctor, si no que fue una gran persona, agradezco haberlo conocido, practicamente desde que era muy pequeña y poder conocerlo y saber lo importante que fue, me hace pensar que el doctor aun sigue vivo y que siempre nos dejara una gran enseñanza, descanse en paz el Dr. Antonio Santamaria y viva su gran memoria

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  3. Ya mas tanto tiempo de que se fue, sin duda gran inspiracion para que mi familia, en especial mi madre llegara tan lejos en su profesion, es mi tio hermano de mi abuela Abigail y todos al recordarlo solo encuentran grandes momentos y enseñanzas

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