jueves, 29 de octubre de 2015

Miento

Si afirmo que soy mentiroso,
digo la verdad,
así dejo de ser mentiroso
y me crees de verdad.

No todo son mentiras,
eso es verdad,
más no sabes si miento,
lo cual también es verdad.

Dicen que miento bien,
es una verdad,
tanto que si no miento,
nadie lo toma por verdad.

Te miento si digo que miento,
esa es toda la verdad,
por eso miento,
para decirte la verdad.



miércoles, 28 de octubre de 2015

Interactividad, Conectividad y Psicoterapia: La era de internet y la nueva ciudadanía (Parte 2)

Como lo dejan claro todos los puntos expuestos, pretender el análisis de la conectividad como si fuera algo externo y prescindible es un ejercicio ocioso que nubla toda posibilidad de comprensión del contexto actual. El uso de internet ha modificado no solamente nuestras prácticas vinculares y sociales, sino que ha transformado nuestra manera de representarnos a nosotros mismos, a los otros, al mundo y las interacciones entre todos.

Juan Pablo Brand. Interactividad, Conectividad y Psicoterapia: La era de internet y la nueva ciudadanía (Parte 2)

Ésta es la segunda parte de la serie Interactividad, Conectividad y Psicoterapia, cuya primera parte llevaba como subtítulo, El debate sobre las sesiones a distancia. En esta ocasión retomo la propuesta de los investigadores de la UAM Alejandro Natal, Mónica Benítez y Gladys Ortiz (2014), la cual es parte del libro Ciudadanía Digital. Los autores identifican las características que tiene internet como medio, las cuales nos permiten entender como se genera, se distribuye y se comparte la información, estas son:
•   Inmediatez
•   Interactividad
•   Multiautoría,
•   Accesibilidad
•   Libertad de expresión
•   Democratización del acceso.
•   Apropiación de un espacio público.

En el artículo comento cada una de estas características, con esto se completa el contexto para la tercera parte, que tratará específicamente sobre las implicaciones de las sesiones a distancia.
Lo pueden leer en mi blog de Psic.mx:


En la misma sección, http://psic.mx/index.php/conversemos, encontrarán las siguientes entradas:

- Del Grupo Lamar Psicoterapeutas: ¿Por qué nos dan miedo las películas de terror?
- De Itzel Farías, especialista en crianza respetuosa: La crianza no sólo es asunto de mujeres.




jueves, 22 de octubre de 2015

Aporías de un padre soltero


Amar es contradecirse,
del regaño al abrazo,
la furia seguida de ternura,
orden y libertad en permanente escaramuza.

No deseo ser una sucursal afectiva,
mi mundo tiene su propio orden,
la música de mis días tiene su ritmo,
ni mejor ni peor que  la materna.

Tuyo es el monopolio de mi paternidad,
con el primer cruce de miradas
supe que lo nuestro sería hasta la muerte,
aún así,
contigo me deconstruyo a cada instante.

Pertenezco  a la segunda generación de padres,
nos antecede una genealogía de patriarcas,
te hemos liberado de la impostura,
tu vida tendrá así la medida de tus decisiones.

Tus edades son mi reto,
desde el bebé que fuiste al niño que eres,
en cada etapa me actualizo,
al final seré para ti muchos padres y
tú serás para mí múltiples hijos.

Ya lo dije, amar es contradecirse,
y es en esa aporía donde yace nuestro misterio,
mi amor por ti es tan grande que en ocasiones duele,
pero como decía el poeta,

donde está el peligro, florece también lo que salva.

jueves, 15 de octubre de 2015

Cuando llega la noche todos herimos

Cuando llega la noche todos herimos,
retenemos las caricias,
afilamos la mirada,
laceramos con palabras.
La muerte se cocina en nuestros vientres,
nos reconocemos solitarios,
tememos las coartadas del amor,
pero retornamos a la dualidad,
el otro nos duele y ese dolor nos da certeza.
Pero no podemos estar juntos sin dañarnos,
así ha sido y así será,
porque ser humano es irrumpir,
suave o violentamente,
en la vida y memoria de otros.
Por eso cuando llega la noche todos herimos,
cuando llega la noche todos herimos,
llega la noche todos herimos,
la noche todos herimos,
todos herimos,
herimos.

jueves, 8 de octubre de 2015

Asexualidades

“…No es deseable ser asexual en una sociedad como la actual, no suele traer nada bueno ser diferente y, aunque lo asumo, no me agrada serlo. El tiempo, que se me escapa tantas veces de las manos, me deja sólo la sensación de pérdida que tantas veces mencioné en mi diario. Pocas cosas han cambiado con los años en esta vida estancada y la costumbre casi me hace sentir bien. Siento que no es fácil construir una vida individual, la sociedad nos acepta e incluye mejor de dos en dos. La célula y el pilar principal sigue siendo la familia fuera de la cual todo es más árido y costoso”. Son palabras de Lucía Lietsi (2012), primera autora en lengua española que publica un testimonio sobre su asexualidad.
En el libro “Diario de una asexual”, Lietsi (2012) narra su trayecto de los 10 a los 37 años, una ruta que inicia con la pubertad y concluye en la adultez en el momento en el cual llega al esclarecimiento de su asexualidad. Así, se suma al 1% de la población mundial que se ubica en esta orientación. Como toda persona que se ve impulsada a explorar sus raíces subjetivas para dilucidar una molestia profunda, sus conclusiones de tan personales se universalizan. “No es deseable ser asexual en una sociedad como la actual”, escribe Lietsi y toca la corteza de nuestros recientes malestares.
     Nuestra sociedad es una comunidad que gira alrededor del cuerpo, de lo sano a lo patológico, todo es el cuerpo: ejercicio, alimentación equilibrada, prácticas de relajación, sexo multiformato, experiencias extremas, drogas y así hasta llegar al suicidio. Nuestra era no soporta la subjetividad, las mismas prácticas religiosas se llenan de juegos cinéticos; de esta manera, la negación del cuerpo es la peor de las transgresiones y los asexuales la protagonizan.

Para seguir leyendo, ir al siguiente link:

martes, 6 de octubre de 2015

39 y sin ella

Otra noche con mi tozudez,
quizá la ironía sea la culpable,
me aburro con las formas hechas del amor.
Miradas brillantes,
palabras exactas,
pretensiones claras,
todas ellas me convocan al tedio.
Intento creer en lo seductor de lo conocido,
siempre  fracaso,
las liturgias son para los templos,
aún espero el sobresalto de lo imprevisto.
Cinismo en el lenguaje,
sonrisas donde se anuncia llanto,
ingenio para los espacios vacíos,
la compulsión a conversar,
no busco tanto.
Un amor no se siente,
es una impostura de la sinrazón,
el río que te arrastra sin aviso previo,
te vive a pesar tuyo.
Por eso llego a los 39 sin ella,
donde encuentro soltura ella escucha escarnio,
defiende verdades, yo sólo instantes,
su visión de futuro se opaca en mis ojos de presente.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Sobre la Eucatástrofe: Carta a Gerardo Barajas Garrido


Mi muy Querido Ger:
      De nuevo nos encontramos en el insomnio, para nosotros la noche fue un campo fértil y nuestras palabras un arado, durante nuestra niñez y adolescencia sembramos mil sueños que dejamos de soñar con el anhelo de cosechar sus secretos y obsequiarle a la humanidad historias jamás contadas.
     Más fácil resulta decir de qué no hablamos, no conocimos la auto-censura así que nuestras conversaciones eran como un fragmento de universo donde cabía casi todo y la omisión no era por imponernos un límite, sino por ignorancia u olvido, ¿de cuántos temas se nos olvidó hablar? Con la adolescencia llegaron las distracciones, pero antes ya estaban los parloteos nocturnos y sonambuléos de nuestros otros primos los cuales explorábamos y alterábamos como científicos en su laboratorio.
      Cuando uno escribe se representa a un interlocutor imaginario, muchas veces tú has sido ese cómplice de los incesantes desvelos, como en este momento, en el cual resisto el impulso a enviarte un mensaje vía WhatsApp para preguntarte si escuchas algo de lo que comparto con tu sombra.
      El tema esta noche es una palabra que me compartiste en un mensaje hace un año con motivo de mi cumpleaños: “Y deseándote que el lienzo de tu vida sea una obra de arte eucatastrófica -término acuñado por Tolkien para referirse a los cuentos de hadas, los cuales, pese a todo el dolor que el protagonista vive en ellos, peligros, aventuras y avatares, siempre terminan bien- y la sonrisa sea tu almohada, la paz interior tu mirada y las estrellas tus palabras”. Además de tu espléndida prosa poética que paladeo en cada una de tus comunicaciones, recibí el maravilloso regalo que sólo un escritor puede obsequiar, una palabra nueva: Eucatástrofe. Mi querido primo, quien al nacer no traía una torta bajo el brazo sino el Tomo I de El Señor de los Anillos, ha pasado más de un año y la palabra me tintinea en cada ocasión que inicio un escrito. Me seduce y la rechazo, insiste como las protagonistas de las historias que le dieron origen, esas hadas que tanto te agradan, revolotean y ríen como supieran algo que yo ignoro. 
     Esto no es nada nuevo, desde que recuerdo has sido más optimista, por ello continúas siendo creyente mientras mi mente y mi cuerpo han cerrado todo refugio en el que pudiera alojarse cualquier residuo del Dios de mi niñez. Es por eso que me he resistido a escribir sobre el concepto de Eucatastrófe, pues representa la veta más profunda de la inspiración de Tolkien, la cual expresó en ese legendario ensayo Sobre los cuentos de hadas:

Me atrevería a decir que al aproximarme desde este ángulo a la Historia del Cristianismo he tenido siempre la impresión —una impresión jubilosa— de que Dios redimió a los hombres, criaturas caídas y a su vez creadoras, en una forma que respondía a éste tanto como a los otros aspectos de su extraña naturaleza. El Nuevo Testamento ofrece un relato maravilloso, o un relato de género más amplio, que abarca toda la esencia de las historias de fantasía. [...] y entre esas maravillas está la mayor y más completa eucatástrofe que pueda concebirse. [...] El nacimiento de Cristo es la eucatástrofe de la historia del Hombre. La Resurrección es la eucatástrofe de la historia de la Encarnación.

      Frente a esta afirmación se rebela hasta la más tímida de mis células, contiene exceso de fe, esperanza y caridad, que experimento como un trago de melaza atravesando mi garganta. Sin embargo, hace unos días hice un ejercicio anti-relajante, me visualicé en el horizonte del pesimismo más extremo y no sentí nada. Terminado el ensayo, sufrí una intensa conmoción que amplió mi percepción y la primera palabra que vino a mi mente fue: Eucatástrofe.  Quizá porque definía la vivencia que acababa de tener.
     Como lo mencionas, la defensa que hace Tolkien de los cuentos de hadas, le llevan a este concepto, todas estas historias constituyen una sucesión de eventos tendientes hacia un final desastroso, pero al final algo lleva a una conclusión feliz, recurso que el mismo autor utilizó para sellar El Señor de los Anillos.
     Esto me orientó a la reflexión sobre los momentos de mi vida en que mi expectativa ha sido la de una catástrofe y al final, en muchas ocasiones tras mucho dolor, la resolución no es necesariamente feliz pero si satisfactoria. Lo que deriva de esto es la conclusión de que aún con nuestra capacidad de auto y hetero destrucción, los seres humanos tocamos un límite que nos guía  hacia salidas de empatía y compasión. Por eso continuamos aquí a pesar de los incontables apocalipsis anunciados durante todas las épocas.
      Como puedes leer, tu mensaje de cumpleaños fue como si lo hubieras lanzado en una botella al mar, desde ese lugar lejano donde vives y hasta más de un año después lo recibí. He de aceptar que el sentarme en la playa  y encontrar tu mensaje, fue consecuencia de una huída de esas que sólo me provoca Facebook tras una  sobredosis de anhelos efímeros de la que se alimenta esa maquinaria del olvido. Pasada la crisis descubro que en realidad lo que se busca es precisamente a las hadas, su revoloteo, su risa y la esperanza que representan. Porque al final todos esperamos que el dolor termine y llegue el bienestar, que acaben los periodos obscuros y llegue la luz, que la soledad se acompañe de calor.
     Te cuento que acaban de chocar dos automóviles en la esquina de mi casa, la madrugada suelta a los fantasmas y las personas los persiguen creyendo que su grandiosidad espantará a los espectros. ¿Será el punto de partida de una eucatástrofe?
     Mi querido Ger, lo que ya no logro hacer es llevar el desvelo hasta el amanecer, cuando eso sucede mi jornada se ve trastocada, además lo que de noche es poético de mañana es un desvarío. Por la mañana-mediodía solamente logro escribir sobre asuntos profesionales, reportes, artículos u otros similares. Es con el atardecer y la noche que me visitan las hadas y me hacen creer en lo fantástico, en esta escritura sin finalidad, sin coartada, sin otro beneficio que la escritura misma.
      Como dijo el buen Gustavo Cerati en el último concierto de su primera etapa con Soda Stereo: "No hubiéramos sido nada sin ustedes y toda la gente que estuvo con nosotros desde el comienzo, gracias totales". Una parte considerable de lo que soy es porque tú has estado en mi vida, es por eso que te doy gracias totales. Al final de tantos años, llegamos a la Eucatástrofe.
     Si deseas responder a esta carta trasnochada y deseas compartir tu respuesta, será un gusto y un honor publicarte en el blog. Pues lo que en mí son balbuceos cuando se trata de la obra de Tolkien, en ti es lengua materna.
    Un fuerte abrazo